28 de marzo de 2026 (hora de Nueva York) – El alcalde de Chicago, Brandon Johnson, continúa impulsando el plan de reparaciones para la comunidad afroamericana, a pesar de la tensa situación financiera con un déficit presupuestario proyectado de aproximadamente 150 millones de dólares para el año fiscal 2025.
El gobierno de la ciudad lanzó la iniciativa denominada “Repair Chicago”, organizando foros comunitarios para recopilar las experiencias reales de los residentes afroamericanos sobre los daños sufridos en el pasado. El primer evento tuvo lugar esta semana, con planes de realizar más diálogos hasta finales de abril.
Hablando en el programa, el Sr. Johnson enfatizó la importancia de poner la voz de la gente en el centro de la política:
“La experiencia de la gente es la evidencia, y la estamos poniendo como base para este trabajo”.
Según el plan, el programa incluirá actividades como talleres, diálogos comunitarios, audiencias y visitas de campo, con el fin de apoyar al equipo de investigación en la elaboración de un informe sobre las políticas de reparación.
Esta medida sigue a una decisión de 2024, cuando Johnson firmó un decreto para establecer un grupo de trabajo de 40 miembros para estudiar los daños históricos contra los afroamericanos en Chicago. Este evento ocurre de forma paralela a los debates en torno a el proyecto del Centro Presidencial Barack Obama en la localidad. Anteriormente, en 2024, también encargó a la Directora de Equidad Social, Carla Kupe, liderar el programa con un presupuesto inicial de 500.000 dólares.
Sin embargo, este plan se lleva a cabo en un contexto de gran presión financiera para la ciudad. Chicago, la tercera ciudad más grande de Estados Unidos, enfrenta una brecha presupuestaria corporativa que supera los 1.000 millones de dólares, mientras que casi el 40% del gasto se destina a obligaciones de deuda y pensiones. Esta difícil realidad hace que la opinión pública tema un escenario de recortes presupuestarios en servicios esenciales para cubrir el déficit.
El Sr. Johnson admitió que la ciudad se encuentra en una “encrucijada”, necesitando encontrar formas de “hacer más con menos recursos”, al tiempo que criticó a la administración de Donald Trump por la posibilidad de recortes en el apoyo federal para programas sociales.
Chicago no es la única localidad que persigue esta política. El estado de Illinois publicó un informe sobre los daños históricos a los afroamericanos, mientras que la ciudad de Evanston se convirtió en el primer lugar en implementar un programa de pago directo de 25.000 dólares para residentes elegibles, con el fin de apoyar los costos de vivienda.
No obstante, los programas de reparación basados en factores raciales siguen enfrentando controversias legales. Algunas opiniones sugieren que esta política corre el riesgo de causar división social, como se ejemplifica en la demanda en la ciudad de San Francisco relacionada con el fondo de reparaciones local.
Actualmente, la oficina del alcalde de Chicago no ha emitido una respuesta oficial ante las solicitudes de comentarios sobre este programa.
