La advertencia del presidente Trump sobre la posibilidad de impedir la inauguración del puente Gordie Howe ha reavivado la larga disputa en torno a una de las puertas comerciales más críticas entre Estados Unidos y Canadá.

El 9 de febrero, el presidente Trump declaró que el puente Gordie Howe no abrirá sus puertas hasta que Washington reciba una “restitución completa” y Canadá trate a EE. UU. con “justicia y respeto” en materia comercial. Estas declaraciones se producen en un contexto de tensiones bilaterales, mientras ambos países se preparan para revisar el acuerdo comercial trilateral este año.

Una puerta comercial estratégica

El corredor Detroit-Windsor canaliza aproximadamente el 25% del comercio total entre Estados Unidos y Canadá. Durante décadas, el flujo vehicular ha dependido casi por completo del Puente Ambassador, una estructura de casi 100 años controlada por la familia Moroun desde 1979.

El Puente Ambassador cuenta con solo cuatro carriles y sufre saturaciones frecuentes, especialmente desde la entrada en vigor del TLCAN en 1994. En ocasiones, los camiones deben esperar horas para cruzar la frontera.

El puente Gordie Howe, cuya construcción comenzó en 2018 con un costo de unos 4.700 millones de dólares, está diseñado para conectar directamente con los sistemas de autopistas de ambos lados, aliviando la congestión y poniendo fin al monopolio de facto del Puente Ambassador.

Según un acuerdo de 2012 entre Canadá y el estado de Michigan, Canadá recaudará los peajes para recuperar la inversión de construcción, mientras que EE. UU. no cobrará tarifas. El puente es propiedad conjunta de Canadá y Michigan.

La familia Moroun y años de cabildeo

La familia Moroun ha intentado en repetidas ocasiones retrasar o detener el proyecto. En 2012, invirtieron más de 33 millones de dólares en apoyo a una propuesta de referéndum para bloquear la construcción del puente, aunque sin éxito.

Manuel “Matty” Moroun solicitó en su momento la revocación de los permisos del proyecto. Su hijo, Matthew Moroun, ha continuado con la oposición y ha realizado importantes contribuciones financieras a diversos políticos republicanos en Michigan y a nivel federal.

Los registros financieros revelan que Matthew Moroun aportó más de 605.000 dólares a campañas y comités de recaudación de fondos vinculados al presidente Trump a partir de 2019. Algunos legisladores republicanos de Michigan también han recibido fondos de la familia y han respaldado públicamente la postura firme del presidente Trump.

Reacciones encontradas

Legisladores demócratas, sectores empresariales y el exgobernador de Michigan, Rick Snyder, han advertido que bloquear la inauguración del puente podría perjudicar las cadenas de suministro y el empleo en el estado. La oficina de la gobernadora Gretchen Whitmer subrayó que el proyecto beneficia a la industria automotriz y a los trabajadores de Michigan.

Por otro lado, algunos políticos republicanos ven el puente como una herramienta de negociación comercial eficaz frente a Canadá.

Actualmente, no está claro si el gobierno federal tiene una base legal para impedir la ceremonia de inauguración prevista para finales de este año. El presidente Trump ha sugerido la posibilidad de que EE. UU. busque tomar posesión de “al menos la mitad” del puente y compartir los ingresos por peajes.

El futuro del proyecto dependerá probablemente de las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá que se llevarán a cabo durante este año.

Fuente: Declaraciones del presidente Trump en Truth Social; registros financieros de campaña; acuerdo Michigan-Canadá de 2012; declaraciones de funcionarios de Michigan.