Muchas de las principales compañías de cruceros de Estados Unidos han decidido desviar sus itinerarios y no atracar en destinos turísticos populares de México debido a la propagación de la violencia. Esta decisión se tomó tras la muerte de un líder de un cártel de drogas de alto perfil, lo que ha provocado una grave inestabilidad en varias regiones.
Norwegian Cruise Line informó que el barco Norwegian Bliss, con capacidad para unos 4.000 pasajeros, omitirá su escala en la ciudad turística de Puerto Vallarta. Del mismo modo, el grupo Carnival Corp también ha solicitado que el barco Royal Princess no atraque allí para garantizar la seguridad de los pasajeros a bordo.
Cambios en las rutas de los cruceros
Al Royal Princess se le ha pedido ahora que extienda su tiempo de escala en Cabo San Lucas en lugar de dirigirse a las zonas en conflicto. Posteriormente, se espera que el barco se dirija a Mazatlán, un lugar a unas 280 millas al norte de Puerto Vallarta, para evitar los puntos críticos de seguridad.
Carnival también emitió una directriz similar para el barco Zuiderdam, operado por su filial Holland America. En lugar de visitar los puertos mexicanos como estaba previsto inicialmente, este barco lo sustituirá por un día de navegación en alta mar, a la espera de que la situación se estabilice.
Causas de la escalada de violencia
La situación de seguridad se deterioró después de la muerte del narcotraficante Nemesio Oseguera, conocido como “El Mencho”, líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG). Este suceso ha provocado ataques de represalia generalizados en el estado de Jalisco y en al menos otros 19 estados de todo el territorio mexicano.
Los cárteles han establecido más de 2.500 barricadas en las carreteras, incendiando y detonando numerosos vehículos de transporte público. Ante esta situación, varias aerolíneas importantes de EE. UU. y Canadá también anunciaron la cancelación de vuelos a los aeropuertos de Puerto Vallarta y Guadalajara el pasado fin de semana.
El Departamento de Estado de EE. UU. ha emitido una advertencia solicitando a los ciudadanos estadounidenses presentes en la zona que se refugien en el lugar de inmediato. Se pide a los turistas que permanezcan en el interior y que no se desplacen hasta que las autoridades puedan controlar la situación de violencia.