Un influyente grupo de acción política en San Francisco anunció planes para gastar 10 millones de dólares este año con el fin de derrotar la propuesta del “impuesto a los CEO”, una medida que, según afirman, podría descarrilar la frágil recuperación económica de la ciudad.
La organización Neighbors for a Better San Francisco, dirigida por Jay Cheng, declaró que se enfrentará a iniciativas y candidatos de tendencia izquierdista en las próximas votaciones. El objetivo central es el proyecto de ley del “CEO tax” que se espera aparezca en las boletas de junio.
La propuesta no grava directamente a los directores ejecutivos de forma individual, sino que aplica un recargo a las empresas con una gran disparidad entre los ingresos del alto mando y el salario medio de los empleados. Las empresas cuyos CEO ganen más de 100 veces el salario medio de sus empleados podrían enfrentar recargos significativamente mayores. Sus defensores afirman que la medida podría recaudar unos 200 millones de dólares anuales para mantener servicios esenciales de la ciudad.
Jay Cheng advirtió que el nuevo impuesto dificultaría a las empresas predecir sus obligaciones fiscales anuales y podría obligarlas a trasladar los costos a los consumidores o a abandonar la ciudad. Señaló que algunas grandes cadenas minoristas podrían sufrir fuertes aumentos fiscales.
San Francisco ya aplica actualmente un recargo por “CEO sobrepagado” basado en la proporción salarial entre líderes y empleados. La nueva propuesta elevaría este recargo a niveles aún más altos.
Supervisores de la ciudad como Connie Chan y Jackie Fielder apoyan la medida. Fielder también promueve un plan para gravar a las instituciones financieras con el fin de financiar un banco público para la ciudad.
El grupo Neighbors for a Better San Francisco también indicó que hará campaña contra la propuesta de un impuesto a la riqueza para los superricos a nivel estatal, argumentando que esta medida podría provocar una fuga masiva de capitales de California.
Según Cheng, la organización desempeñó un papel clave en las campañas de revocación del fiscal de distrito Chesa Boudin y de tres miembros de la junta educativa en 2022. El principal donante del grupo es el multimillonario Bill Oberndorf, junto con otras contribuciones menores.
Los defensores del “impuesto a los CEO” sostienen que la medida ayuda a garantizar la equidad salarial y mantiene el presupuesto para servicios públicos, mientras que los opositores advierten sobre el impacto negativo en el entorno empresarial.
