El sospechoso fue identificado como Bryan J. Parker, de 58 años. Las autoridades de la Oficina del Sheriff del Condado de Volusia lo arrestaron después de que condujera a través de una puerta de control federal cerrada en el Aeropuerto Internacional de Daytona Beach el miércoles por la tarde.
Según la investigación inicial, Parker condujo un Ford Mustang a través del área de la calle de rodaje (taxiway), en dirección a la Universidad Aeronáutica Embry-Riddle. Luego, abandonó el vehículo e intentó subir al menos a dos aviones, una situación peligrosa que recuerda a las colisiones entre aviones y vehículos de construcción que han ocurrido anteriormente en grandes aeropuertos.
El incidente duró unos 4 minutos y casi provoca una colisión con un avión de entrenamiento que operaba en la pista. Casos de vehículos irrumpiendo en infraestructura crítica como este siempre ponen a las fuerzas de seguridad en estado de alerta máxima.
El video de la cámara corporal de la policía capturó el momento en que Parker, descalzo, fue inmovilizado. Al ser interrogado, el hombre afirmó no recordar claramente lo sucedido:
“No me acuerdo. Estaba en casa, fui a una reunión de AA y, de repente, consumí cocaína, bebí alcohol y fumé marihuana”.
Los problemas legales relacionados con sustancias no son raros en esta zona, de manera similar al caso de la madre de Florida arrestada tras beber y abandonar a sus hijos pequeños anteriormente.
Cuando la policía volvió a preguntar, Parker confirmó:
“Sí, consumí de todo y atravesé la puerta con el coche”.
Tras ser esposado, continuó mostrándose confundido, preguntando repetidamente qué acababa de ocurrir.
Las autoridades informaron que no hubo heridos en el incidente.
Parker se enfrenta a varios cargos graves, que incluyen:
- Intento de toma de control de una aeronave
- Allanamiento de propiedad aeroportuaria
- Daños a la propiedad
- Conducir bajo la influencia (DUI)
- Exposición lasciva en público
- Negativa a realizar pruebas de sobriedad
El Aeropuerto de Daytona Beach declaró que recibió alertas oportunas de testigos y del control de tráfico aéreo, lo que ayudó a prevenir un riesgo para la seguridad aérea, similar a cómo se manejan situaciones cuando turistas disruptivos en aeropuertos son controlados para garantizar la seguridad.
El caso continúa bajo investigación.
