WASHINGTON, D.C. – El Departamento del Tesoro de EE.UU. anunció sanciones contra tres importantes casas de cambio de Irán y más de una docena de empresas fachada, bajo acusaciones de lavar miles de millones de dólares para financiar actividades militares y redes vinculadas a Teherán.

Esta medida forma parte de la campaña de máxima presión denominada “Economic Fury” de la administración de Donald Trump, dirigida al sistema financiero clandestino que ayuda a Irán a convertir sus ingresos procedentes del petróleo.

Según el Departamento del Tesoro, las casas de cambio señaladas incluyen a Opal Exchange, Radin Exchange y Arz Iran Exchange, junto con sus propietarios y redes de empresas relacionadas.

Las autoridades indicaron que estos sistemas desempeñan un papel crucial en la conversión de fondos, principalmente de yuanes chinos a dólares, euros y otras divisas, para financiar las operaciones del gobierno iraní.

El Secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que estas medidas tienen como objetivo cortar las fuentes financieras que sustentan las actividades militares de Irán.

Bajo estas regulaciones, todos los activos de los individuos y entidades sancionadas que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense serán congelados, y se prohíbe a ciudadanos y organizaciones de EE.UU. realizar transacciones con ellos.

Además, las partes extranjeras que apoyen las actividades prohibidas podrían enfrentarse a sanciones adicionales.

El Departamento del Tesoro señaló que el objetivo de esta medida no se limita al castigo, sino que busca presionar a Irán para que cambie su comportamiento en la región.