El enfrentamiento entre Elon Musk y Sam Altman —dos de las figuras más poderosas en la industria de la inteligencia artificial— está escalando hacia una batalla legal que podría sacudir a OpenAI y a todo el sector de la IA.
El conflicto comenzó a hacerse evidente tras la toma de posesión del segundo mandato del presidente Trump, cuando Musk —quien destinó casi 290 millones de dólares para apoyar la campaña electoral— no recibió el mismo trato que otros “gigantes tecnológicos”.
Apenas unos días después, el presidente Trump anunció el proyecto de IA Stargate, valorado en 500.000 millones de dólares, en colaboración con OpenAI, lo que dejó a Musk fuera del acuerdo.
En declaraciones a la prensa, el presidente Trump afirmó directamente que a Musk “no le agrada una de las personas del acuerdo”, en alusión al CEO de OpenAI, Sam Altman.
Inmediatamente después, Musk recurrió a la plataforma X para llamar a Altman “estafador” y “mentiroso”, al tiempo que cuestionaba la viabilidad financiera del proyecto Stargate.
⚖️ De cofundador a rival
Elon Musk fue cofundador de OpenAI en 2015, aportando aproximadamente 38 millones de dólares y ayudando a atraer talento para el proyecto cuando aún operaba bajo un modelo sin fines de lucro.
Sin embargo, después de que Altman asumiera el mando y OpenAI cambiara hacia un modelo lucrativo, Musk abandonó la junta directiva en 2018.
Musk sostiene que fue “engañado” y acusa a OpenAI de haber traicionado su misión original: desarrollar IA para el beneficio de la humanidad.
Actualmente, Musk ha presentado una demanda contra OpenAI, Altman, el cofundador Greg Brockman y el principal inversor, Microsoft.
En la demanda, Musk exige:
- La devolución de hasta 150.000 millones de dólares en beneficios que considera obtenidos de forma indebida.
- La destitución de Altman y Brockman.
- La cancelación del modelo operativo con fines de lucro.
OpenAI ha rechazado todas las acusaciones, calificando la demanda como “infundada” y describiéndola como una campaña de presión.
🤝 Política, poder y la relación con el presidente Trump
Un factor clave en el conflicto radica en la relación política.
La familia Kushner —especialmente Joshua Kushner— ha invertido más de 2.000 millones de dólares en OpenAI a través del fondo Thrive Capital.
Después de que Musk tuviera desacuerdos puntuales con el presidente Trump en 2025, Altman apareció rápidamente junto al mandatario en varios eventos, incluyendo giras por el Reino Unido y discusiones sobre IA.
Los observadores señalan que la competencia entre Musk y Altman no es solo tecnológica, sino también una carrera por la influencia dentro de las esferas del poder.
🧠 Dos estilos opuestos
Fuentes de la industria describen a Musk como alguien que construye productos directamente, enfocado en la ingeniería y con poco interés por las apariencias.
Mientras tanto, Altman es visto como un experto en conexiones, recaudación de fondos y formación de equipos, un papel similar al de Steve Jobs en el pasado.
Musk fundó su propia compañía de IA, xAI, en 2023, con el objetivo de crear un sistema que busque la “verdad máxima” para competir directamente con OpenAI.
⚠️ Una batalla que podría cambiar la industria de la IA
Se espera que la demanda sea procesada en un tribunal federal en Oakland, California, en el futuro cercano.
Los expertos consideran que el resultado del caso podría afectar significativamente la estructura de propiedad, la dirección del desarrollo y la confianza de los inversores en OpenAI, empresa que actualmente está valorada en más de 850.000 millones de dólares y cuenta con unos 900 millones de usuarios semanales.
