Dos exinvestigadores del FBI presentaron una demanda contra el director del FBI, Kash Patel, y la fiscal general, Pam Bondi, alegando que la decisión de despedirlos relacionada con la investigación “Arctic Frost” fue una represalia y una violación de sus derechos constitucionales.
La demanda presentada el 19 de marzo alega que los dos individuos, identificados en los documentos legales como “John Doe 1” e “John Doe 2”, fueron despedidos en octubre y noviembre de 2025 simplemente por haber apoyado la investigación durante la administración anterior.
La investigación “Arctic Frost” se inició en 2022 bajo el gobierno predecesor, encabezada por el fiscal especial Jack Smith, para examinar el papel del presidente Trump y sus aliados en relación con los sucesos del 6 de enero de 2021.
Según la demanda, los dos exinvestigadores afirman que su papel en la investigación fue muy limitado. Uno solo procesó un pequeño número de citaciones, mientras que el otro se encargó de tomar notas, organizar transcripciones y gestionar los registros de entrevistas.
Sin embargo, fueron cesados de sus cargos sin una investigación interna, sin previo aviso, sin audiencia y sin oportunidad de apelación.
Los demandantes argumentan que los despidos violan la Primera Enmienda relativa a la libertad de expresión y asociación, así como la Quinta Enmienda sobre el derecho al debido proceso.
Ambos solicitan al tribunal que revise el caso, restituya sus puestos de trabajo y aplique las medidas de compensación adecuadas.
Hasta el momento, el director del FBI Kash Patel y la fiscal general Pam Bondi no han emitido comentarios públicos.
La demanda añade más presión legal sobre las decisiones de personal relacionadas con investigaciones con matices políticos durante el periodo de transición de poder.
