Fecha de reporte: 20 de marzo de 2026
Cuba se enfrenta a una profunda crisis con apagones masivos, una economía agotada y una creciente ola de protestas. La comunidad cubana en Miami considera que el sistema actual está llegando a su fin.
La isla ha pasado 67 años bajo el liderazgo del Partido Comunista de Cuba, el único partido legal. La semana pasada, manifestantes atacaron la sede del partido durante la noche, cometiendo actos de vandalismo e intentando incendiarla, según fuentes locales.
En Miami, muchos exiliados cubanos siguen de cerca la situación. José Collazo, quien salió de Cuba en la década de 1960, observa que los manifestantes actuales muestran un valor notable en comparación con el pasado, especialmente cuando muchos están dispuestos a correr riesgos como perseguir una misión por la libertad a pesar de las fuertes represiones.
Collazo suele frecuentar el Parque del Dominó en la Pequeña Habana, donde la comunidad cubana se reúne para jugar dominó e intercambiar opiniones sobre la situación en su tierra natal.
La crisis energética sigue pesando sobre el país. El sistema eléctrico nacional colapsó a principios de semana, dejando a unos 10 millones de personas sin luz, según información de la embajada de EE. UU. y de las autoridades cubanas. Se cree que la causa está relacionada con la falta de combustible y el deterioro de la infraestructura eléctrica.
Paralelamente, la crisis económica se agrava. La situación enfrenta mayor presión después de que el presidente Trump advirtiera sobre la imposición de aranceles a los países que suministran petróleo a Cuba.
El presidente Trump declaró recientemente que podría “hacer algo con Cuba muy pronto” y mencionó la posibilidad de “tomar el control de alguna manera”.
El senador Marco Rubio, de origen cubano, afirmó que es necesario un cambio de liderazgo en La Habana.
Mientras tanto, funcionarios del Pentágono indicaron que no hay planes de intervención militar, aunque siguen considerando a Cuba como un problema de seguridad a largo plazo.
Francisco Botella, quien vive en Miami desde hace casi medio siglo, opina que la situación actual es más frágil que nunca. Según él, el sistema se está debilitando rápidamente.
Muchos en la comunidad creen que Cuba está entrando en una etapa decisiva. Algunos sostienen que el liderazgo actual tendrá que irse, o de lo contrario enfrentará un escenario similar al de cuando Cuba abandonó Venezuela ante las presiones de Washington.
El gobierno cubano sigue responsabilizando a las sanciones de EE. UU., mientras que los analistas señalan que la presión interna es cada vez mayor debido a los apagones prolongados, la escasez de productos y el descontento social generalizado.
