Las autoridades de Panama City Beach, Florida, han intensificado los controles de orden público durante el Spring Break, emitiendo advertencias directas y sancionando conductas consideradas indecentes en espacios públicos.

La noche del 22 de marzo, se registró una fuerte presencia policial en la zona costera, equipada con pistolas de bolas de pintura y gas pimienta para el control de multitudes. Un oficial de la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida advirtió enérgicamente a los grupos congregados: cualquier baile lascivo o alteración del orden público podría resultar en arrestos, siguiendo los recientes operativos contra fiestas en la región.

Esta medida responde a una serie de incidentes recientes en destinos turísticos de Florida, incluyendo el caos en Daytona Beach, que involucró tiroteos y estampidas de personas.

Panama City Beach, antes conocida como un epicentro de fiestas, ha implementado medidas más estrictas en los últimos años:

  • Prohibición de consumo de alcohol directamente en la playa
  • Prohibición de hieleras
  • Implementación de toque de queda después de las 20:00 h

Las autoridades locales señalaron que bailar no es ilegal a menos que se excedan los límites; sin embargo, cuando el comportamiento es obsceno o afecta el orden público, los infractores serán procesados para evitar escándalos por alcohol innecesarios.

Además de Panama City Beach, áreas vecinas como Seaside y Destin también han reforzado la vigilancia. Solo en el condado de Okaloosa, se emitieron casi 300 citaciones relacionadas con infracciones durante el Spring Break.

La policía atribuye el aumento repentino de multitudes a convocatorias masivas por redes sociales similares a las campañas para detener el "teen takeover" en Atlanta, lo que incrementa el riesgo de perder el control.

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