Un hombre en Carolina del Norte escapó de la muerte tras sufrir un paro cardíaco repentino en su hogar, gracias a la rápida intervención de su esposa embarazada.

Brandon Whitfield, de 39 años, sufrió el paro cardíaco mientras estaba en la cama viendo los playoffs de hockey y comiendo pastel de zanahoria. Según relató a WSOC-TV, mientras conversaban, se desplomó de repente.

Su esposa, Angela Whitfield, pensó inicialmente que su marido solo estaba cansado o bromeando. Unos segundos después, se dio cuenta de que se trataba de una emergencia. Angela llamó de inmediato al 911 y comenzó a realizar compresiones torácicas a su esposo mientras esperaba la llegada de los paramédicos.

Angela tiene más de 10 años de experiencia como asistente médico, por lo que conocía bien los procedimientos de emergencia. Sin embargo, admitió que ese momento fue de puro pánico.

“Nadie piensa que tendrá que hacerle RCP a su propia pareja”, comentó, mencionando que por su mente pasó la idea de que podría quedar viuda.

Brandon fue trasladado a un centro de Novant Health, donde le diagnosticaron una enfermedad cardíaca rara que desconocía por completo.

Afirmó que siempre fue una persona sana y activa, y nunca pensó que podría sufrir del corazón a su edad. “Solo porque seas joven y estés sano no significa que no te pueda pasar algo en el corazón”, compartió Brandon.

Tras el incidente, tuvo que cambiar su dieta a una de estilo mediterráneo y prestar más atención a su salud, lo que significó despedirse de su pastel de zanahoria favorito.

El futuro padre considera que la presencia de su esposa y su conocimiento en primeros auxilios fue un milagro. “No era mi momento. Todo se alineó para que ella estuviera allí”, dijo.

A raíz de su experiencia cercana a la muerte, Brandon aconseja a todos valorar el presente y no dudar en expresar su amor a sus familias.