Annie Farmer, una de las más de diez sobrevivientes del caso Jeffrey Epstein, asistió al Estado de la Unión el pasado 25 de febrero con un mensaje claro: “No vamos a desaparecer”. Su presencia en el Capitolio busca reafirmar que víctimas como ella siguen luchando por la verdad y la justicia.
Antecedentes y el llamado de las víctimas
Farmer y su hermana Maria Farmer denunciaron haber sido abusadas por Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell en la década de 1990. Annie Farmer testificó públicamente en el juicio contra Maxwell en 2021, relatando detalles de los abusos sufridos a los 16 años en el rancho de Epstein en Nuevo México.
Maria Farmer afirmó haber reportado sospechas de abuso y pornografía infantil al FBI desde 1996, sin recibir una respuesta adecuada. En mayo del año pasado, presentó una demanda contra el Departamento de Justicia de EE. UU., las fiscalías federales y el FBI por negligencia y daños emocionales graves.
En el Capitolio, Annie Farmer enfatizó que su presencia recuerda que el proceso de transparencia no ha terminado. Solicitó la publicación de todos los archivos restantes sobre Epstein ya que, según Lauren Hersh, cofundadora de World Without Exploitation, el Departamento de Justicia posee unos 6 millones de documentos, pero solo se ha publicado casi la mitad.
Continúa la lucha por la rendición de cuentas
El grupo activista sostiene que muchas pistas clave en los archivos no han sido investigadas a fondo y piden que las autoridades aclaren la responsabilidad de los implicados. Recientemente, figuras internacionales mencionadas en los documentos han enfrentado investigaciones o arrestos en el extranjero, mientras que en EE. UU. las reacciones han sido mayormente renuncias y disculpas públicas.
Annie Farmer afirmó que la historia no ha terminado y que las sobrevivientes seguirán buscando la rendición de cuentas. La información se basa en reportes del California Post, expedientes judiciales y declaraciones de Annie Farmer y Lauren Hersh.
