El 16 de marzo de 2026, el flujo de petróleo crudo volvió oficialmente a circular a través del sistema de oleoductos Santa Ynez, frente a las costas del estado de California, tras más de 10 años de inactividad. Esto ocurre luego de una orden ejecutiva firmada por el presidente Trump el 14 de marzo, utilizando poderes de emergencia bajo la Ley de Producción de Defensa (Defense Production Act). Fuente: New York Post.

El sistema de oleoductos, que atraviesa el condado de Santa Bárbara y termina en la estación Pentland del condado de Kern, retomó operaciones el 16 de marzo. La empresa Sable confirmó que ha preparado a todo el personal necesario y prevé comenzar la venta de petróleo a partir del 1 de abril, con una producción estimada de 50.000 barriles diarios. Actualmente, hay almacenados unos 540.000 barriles de petróleo procesado.

Representantes de Sable afirmaron que la restauración de las operaciones ayudará a incrementar el suministro de petróleo doméstico para el mercado de California en aproximadamente un 17%, atendiendo las necesidades energéticas y los objetivos de seguridad nacional en un contexto donde la guerra en Irán muestra señales de escalada.

El estado de California ha reaccionado con firmeza. El gobernador Gavin Newsom calificó la medida como una violación legal, mientras que el gobernador de California respondió con dureza a las declaraciones previas del presidente sobre la autoridad estatal, subrayando que el sistema de oleoductos enfrenta cargos penales y diversas órdenes judiciales que prohíben su funcionamiento.

Organizaciones ambientales advirtieron sobre el riesgo de repetir el derrame de petróleo de 2015, evento que mantuvo el sistema fuera de servicio por largo tiempo. Representantes del Centro para la Biodiversidad señalaron que la reactivación supone un gran riesgo para el ecosistema costero, similar a las preocupaciones de que las políticas climáticas de California podrían provocar el colapso de la industria petrolera.

Por su parte, la administración Trump citó factores de seguridad y demanda energética, argumentando que la reactivación es necesaria para evitar el desabastecimiento, sumado a los planes de una nueva refinería de 300.000 millones de dólares en Texas.

Se espera que próximamente Sable reactive paulatinamente las plataformas de extracción en alta mar y complete la operatividad total del sistema para junio de 2026.

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