Las protestas contra ICE frente al centro de detención Delaney Hall en Newark, Nueva Jersey, escalaron a un caos la noche del 30 de mayo cuando los manifestantes se enfrentaron a las fuerzas del orden, lo que obligó a la policía a usar gas lacrimógeno y a establecer un perímetro de control.

Según los informes, la tensión aumentó después de un forcejeo alrededor de una valla de seguridad entre manifestantes y la policía. Numerosos vehículos policiales y fuerzas antidisturbios con escudos de plástico fueron desplegados para alejar a la multitud del área de Delaney Hall.

El alcalde de Newark, Ras Baraka, posteriormente decretó un toque de queda alrededor del área de Doremus Avenue, cerca del centro de detención, a partir de la medianoche del domingo y aplicándose todas las noches de 9 p.m. a 6 a.m. hasta nuevo aviso.

“Debido a la escalada de la situación en Delaney Hall y la creciente necesidad de intervención policial, es necesaria una acción inmediata y decidida.