Declan Coady, reservista del Ejército de EE. UU. de 20 años, envió mensajes para asegurar a su familia que estaba a salvo solo unas horas antes de morir en un ataque con drones iraníes en Kuwait.
Según el Departamento de Guerra de EE. UU., Coady se encontraba entre los seis soldados que perdieron la vida en el ataque con vehículos aéreos no tripulados (UAV) contra el puerto de Shuaiba, Kuwait, mientras participaba en la misión militar denominada Operation Epic Fury.
Los últimos mensajes enviados a su familia
El padre de Coady, Andrew Coady, relató que su hijo mantenía informada a la familia con frecuencia para su tranquilidad.
Durante las últimas horas antes del ataque, Declan envió mensajes cada 1 o 2 horas, notificando que la situación era estable.
Andrew recordó:
“Declan seguía diciendo que todo estaba bien, que estaba a salvo. Solo quería que no nos preocupáramos”.
Poco antes, Coady también había llamado a su hermano, quien reside en Italia.
Según la familia, es muy probable que el centro de operaciones donde trabajaba Declan fuera alcanzado por el dron poco después de esa llamada.
El momento en que la familia recibió la noticia
Después de que el último mensaje no recibiera respuesta, la familia comenzó a sentirse inquieta.
A la noche siguiente, alrededor de las 8:00 p. m., el timbre de su casa en West Des Moines, Iowa, sonó. Afuera se encontraban oficiales militares con la notificación oficial.
El soldado más joven entre los fallecidos
Declan Coady era el más joven de los soldados fallecidos confirmados.
Se unió a la Reserva del Ejército en 2023 como especialista en tecnologías de la información militar.
Antes de su despliegue en Kuwait en septiembre de 2025, Coady era estudiante en la Drake University, donde cursaba las carreras de:
- Sistemas de información
- Ciberseguridad
- Ciencias de la computación
Decisión de continuar sirviendo con su unidad
La familia mencionó que Coady consideró regresar a EE. UU. para continuar con el programa ROTC, un camino que le habría permitido convertirse en oficial tras graduarse.
Sin embargo, decidió seguir sirviendo con su unidad y estudiar en línea durante su estancia en Kuwait, justo cuando la Cámara de Representantes de EE. UU. se preparaba para votar sobre los poderes de guerra del Presidente.
Según su padre, Coady decía que servir en el ejército le producía un gran orgullo.
Ascenso póstumo
Solo una semana antes del ataque, Coady informó a su familia que había sido propuesto para ascender de Especialista a Sargento.
Tras su fallecimiento, el Ejército de EE. UU. le otorgó el rango de Sargento a título póstumo.
La familia aún no supera el impacto
La hermana de Coady expresó que a la familia todavía le cuesta aceptar la realidad, mientras continúan las controversias sobre las bajas en el conflicto con Irán.
Dijo que su mayor pesar es no haber tenido la oportunidad de decirle cuánto lo quería durante la última llamada.
