El hombre que perpetró el tiroteo en la Universidad Old Dominion (ODU) había cumplido una condena en una prisión federal por apoyar a la organización terrorista Estado Islámico (ISIS), pero fue liberado anticipadamente antes de realizar el ataque.
Según los registros judiciales, el sospechoso Mohamed Bailor Jalloh, de 36 años, fue puesto en libertad el 23 de diciembre de 2024 tras cumplir aproximadamente 8 años de una sentencia de 11 años.
Confesión previa de apoyo a ISIS
Jalloh fue condenado en 2017 tras declararse culpable de proporcionar apoyo material a ISIS.
La investigación del Departamento de Justicia de los EE. UU. reveló que:
- Jalloh contactó a miembros de ISIS mientras se encontraba en África en 2016.
- Expresó su intención de participar en ataques dentro de los Estados Unidos.
- Elogió ataques terroristas ocurridos anteriormente.
Según documentos judiciales, Jalloh mencionó que deseaba llevar a cabo ataques similares al tiroteo de Fort Hood y al ataque en Chattanooga en 2015, donde murieron varios militares estadounidenses.
Liberación anticipada antes del ataque
Inicialmente, los fiscales federales solicitaron una pena de 20 años de prisión, pero el tribunal finalmente dictó una sentencia de 11 años.
Jalloh fue liberado de prisión anticipadamente en 2024 y aún se encontraba bajo supervisión post-liberación al momento de los hechos.
Actualmente no se han esclarecido los motivos específicos por los cuales se redujo su tiempo de reclusión.
El tiroteo en el campus universitario
Según las autoridades, Jalloh abrió fuego en el campus de la Universidad Old Dominion el 13 de marzo.
El incidente resultó en:
- La muerte de un instructor del programa ROTC.
- Otras dos personas heridas.
Posteriormente, el sospechoso fue neutralizado y falleció en el lugar de los hechos.
Debate sobre la decisión de liberación anticipada
La información sobre los antecedentes penales de Jalloh ha llevado a muchos legisladores a cuestionar por qué una persona condenada por delitos relacionados con el terrorismo fue liberada antes de tiempo.
La congresista Jen Kiggans afirmó que este incidente nunca debió haber ocurrido.
