La decisión de despedir a la Directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, fue considerada por el presidente Donald Trump, pero se revirtió después de que el veterano asesor Roger Stone interviniera directamente.
La información indica que el presidente Trump no estaba satisfecho con la audiencia del 18 de marzo, cuando la Sra. Gabbard no confirmó la amenaza nuclear urgente de Irán. El mandatario consultó con su gabinete y asesores sobre la posibilidad de reemplazar a la jefa de la comunidad de inteligencia.
Roger Stone recibió una llamada del Presidente y presentó varios argumentos para mantener a Gabbard en el puesto. Sostuvo que ella mostró lealtad, mantuvo una actitud profesional ante el Congreso, y que su despido podría generar una ola mediática adversa.
Stone también advirtió que esta medida podría convertir a Gabbard en un icono político para el sector de votantes que se opone a la intervención militar, abriendo el camino para una posible campaña presidencial en 2028 que afectaría el futuro político del vicepresidente JD Vance.
Un comunicado de la Casa Blanca afirmó que el presidente Trump valora el papel de Gabbard y la considera una integrante clave en su equipo de seguridad nacional.
Roger Stone declaró haber “actuado a tiempo”, mientras que las partes involucradas no han emitido comentarios oficiales adicionales.
