El Aeropuerto Internacional de Dallas/Fort Worth (DFW) emitió una orden de parada en tierra (ground stop) alrededor de las 8:32 a. m. (hora de Texas), lo que obligó a desviar numerosos vuelos a otros aeropuertos.
La causa se atribuyó a un fallo en los equipos, sumado a la presencia de nubes bajas y condiciones meteorológicas que afectaron a una de las pistas.
Esta orden de suspensión afecta principalmente a los vuelos de salida. Actualmente, se está implementando un programa de gestión del tráfico aéreo para reducir la congestión.
Los vuelos que despegan registran un retraso promedio de unos 30 minutos, con tendencia a aumentar debido al mal tiempo y a la alta densidad de tráfico. Durante el día, se espera que el aeropuerto también aplique programas adicionales de retraso en tierra para controlar el flujo de tráfico.
