Advertencia sobre la amenaza directa de misiles contra Estados Unidos

Durante el Discurso del Estado de la Unión en el Capitolio el 24 de febrero, el presidente Trump emitió declaraciones contundentes sobre la amenaza militar de Irán. Subrayó que Teherán no solo está desarrollando misiles que amenazan las bases estadounidenses en Europa y Medio Oriente, sino que también busca activamente un programa de armas capaz de atacar directamente el territorio de los Estados Unidos.

“Son personas muy malas”, declaró el presidente Trump ante el Congreso al referirse al régimen de Teherán.

El líder estadounidense afirmó que los ataques aéreos contra tres instalaciones nucleares iraníes en junio del año pasado no fueron suficientes para frenar las ambiciones del país. Sostuvo que Irán está reiniciando su programa de armas atómicas y continúa con el objetivo de poseer energía nuclear para fines militares.

Tensiones nucleares y negociaciones diplomáticas

Según lo previsto, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán se llevarán a cabo el 27 de febrero en Ginebra, Suiza, bajo la dirección del enviado especial Steve Witkoff. Anteriormente, Witkoff advirtió en Fox News que Irán “a solo una semana” de alcanzar niveles de material para fabricar bombas a escala industrial.

Además del ámbito militar, el presidente Trump también citó informes en redes sociales sobre el asesinato de decenas de miles de manifestantes por parte del gobierno iraní en represiones recientes. Sin embargo, Irán ha rechazado todas estas acusaciones, calificando las declaraciones del presidente estadounidense como una campaña de desinformación.

Preparación para opciones de respuesta militar

Antes del discurso, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el director de la CIA, John Ratcliffe, informaron a los líderes del Congreso sobre la posibilidad de una acción militar contra Irán. Actualmente, dos grupos de combate de portaaviones estadounidenses se encuentran posicionados en la región, listos para responder ante cualquier situación.

Aunque Washington pausó previamente los planes de ataque después de que Teherán anunciara la cancelación de algunas sentencias de muerte para los manifestantes, la postura del presidente Trump sigue siendo firme. Ha apoyado públicamente en repetidas ocasiones un cambio de régimen en Irán para garantizar la seguridad regional y mundial.

La Casa Blanca también desmintió a principios de esta semana los informes que sugerían que los líderes militares habían advertido al presidente sobre el riesgo de quedar atrapados en un conflicto prolongado. El gobierno estadounidense mantiene su política de máxima presión mientras espera los resultados de las próximas rondas de negociaciones diplomáticas en Suiza.