La administración del presidente Trump está considerando una nueva medida que podría exigir a los bancos recopilar información sobre la ciudadanía de sus clientes. Según fuentes de Wall Street Journal y Semafor, se espera que esta propuesta se promulgue mediante un decreto ejecutivo, aplicándose tanto a clientes nuevos como a los actuales. Esto se considera un paso más firme en la campaña de endurecimiento del control migratorio del gobierno actual.

Normas de verificación de ciudadanía y preocupaciones logísticas

Si se implementa, los bancos podrían tener que solicitar a los clientes sus pasaportes para verificar la ciudadanía en lugar de los documentos habituales. Según las fuentes, las tarjetas REAL ID no se considerarían prueba válida de ciudadanía bajo esta nueva normativa. Actualmente, la ley federal solo exige que los bancos recopilen información básica como nombre, fecha de nacimiento y número de identificación para prevenir el lavado de dinero bajo la regla “Know Your Customer” (Conozca a su cliente).

Expertos financieros han expresado su profunda preocupación por la viabilidad de la propuesta, calificándola como una "pesadilla" operativa. Además, este requisito también podría dificultar los trámites para los propios ciudadanos estadounidenses, ya que solo alrededor del 50% de la población posee actualmente un pasaporte vigente. Una opción que se baraja es asignar la recopilación y gestión de estos datos a la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) del Departamento del Tesoro.

Reacciones políticas y de la Casa Blanca

El senador Tom Cotton expresó su firme apoyo a esta medida con el fin de evitar que los inmigrantes indocumentados accedan al sistema bancario de los Estados Unidos. Declaró que pronto presentará un proyecto de ley relacionado para fortalecer los esfuerzos del gobierno en el endurecimiento del control financiero. Por el contrario, el portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, afirmó que las informaciones sobre políticas no anunciadas oficialmente son, por ahora, meras especulaciones sin fundamento.

Actualmente, las discusiones sobre la recopilación de información de ciudadanía siguen en curso y no se ha emitido ningún anuncio oficial. Tanto los bancos como los consumidores en EE. UU. esperan instrucciones más específicas del Gobierno en el futuro cercano. Si se aprueba el decreto, supondrá un cambio importante en los procedimientos de las transacciones financieras diarias de millones de personas.