WASHINGTON, D.C. — 6 de mayo de 2026

Donald Trump anunció que Estados Unidos suspenderá la campaña “Project Freedom” —el plan militar destinado a reabrir la ruta marítima a través del estrecho de Ormuz— menos de 48 horas después de su despliegue, citando que las negociaciones con Irán están logrando “grandes avances”.

En declaraciones realizadas el martes, el presidente Trump describió el reciente conflicto con Irán como solo un “pequeño enfrentamiento” y afirmó que Teherán “sabe lo que no debe hacer”.

A pesar de suspender las operaciones de escolta de barcos por el estrecho de Ormuz, la administración Trump confirmó que el bloqueo de los puertos iraníes sigue vigente.

Pete Hegseth señaló que EE. UU. mantiene la presión militar y que los ataques iraníes tras el alto el fuego aún no han superado el umbral que obligaría a Washington a reiniciar una operación militar a gran escala.

Mientras tanto, Marco Rubio declaró que la campaña “Operation Epic Fury” ha finalizado, pero que EE. UU. continuará manteniendo las sanciones contra Irán.

Rubio advirtió que cualquier país que viole las sanciones estadounidenses contra Irán podría enfrentar sanciones secundarias.

Simultáneamente, Francia anunció el despliegue del portaaviones Charles de Gaulle hacia el sur del Mar Rojo para señalar que París está “listo para proteger la seguridad en el estrecho de Ormuz”.

Según la oficina del presidente Emmanuel Macron, esta medida forma parte de una iniciativa multinacional en la que participan más de 40 países para apoyar la restauración de las actividades marítimas en la región.

En otro orden de cosas, el presidente Trump continuó criticando a varios aliados europeos de la OTAN por no apoyar a EE. UU. en el conflicto con Irán.

Anunció nuevos recortes de las tropas estadounidenses estacionadas en Alemania después de que el canciller Friedrich Merz hiciera declaraciones interpretadas como una crítica a la estrategia de EE. UU. hacia Irán.

Nile Gardiner, exasesor de la difunta primera ministra Margaret Thatcher, comentó que el presidente Trump “tiene razones para estar enfadado” ante la actitud de algunos aliados europeos.