UC Berkeley acordó pagar 1 millón de dólares y modificar sus políticas tras ser demandada por permitir actos de odio antisemita en su campus.

Esta suma se destinará a reembolsar los honorarios legales del Centro Brandeis, la organización que presentó la demanda.

Bajo el acuerdo, UC Berkeley debe prohibir todo acto de discriminación y acoso basado en la religión, origen étnico o identidad, especialmente en relación con los judíos e Israel. La universidad también aceptó adoptar la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA) tras las acusaciones de un entorno de odio contra los judíos en las universidades públicas de California.

Además, la institución debe aclarar en su sitio web que la prohibición del término “sionista” se ha utilizado en ocasiones como pretexto para excluir a los judíos, y considerará el uso de esta palabra como una alusión directa a personas de origen judío o israelí.

La demanda, iniciada en 2023, describe una serie de incidentes ocurridos tras el ataque del 7 de octubre en Israel. Los documentos detallan casos de estudiantes judíos agredidos, bloqueados en su camino, escupidos e insultados con términos ofensivos.

Hubo un caso en el que un estudiante fue golpeado en la cabeza con una botella de metal mientras portaba una bandera de Israel. A un estudiante de posgrado le entraron a robar en su casa, donde dejaron una nota con mensajes de odio. Algunos estudiantes afirmaron que temían asistir a clase.

Dos profesores también figuran en el expediente: uno recibió correos electrónicos con amenazas de muerte y el otro fue objeto de grafitis ofensivos.

Un evento de conferencias organizado por estudiantes judíos también fue interrumpido por una multitud. Los participantes fueron escupidos e insultados directamente.

El Centro Brandeis calificó este acuerdo como un punto de inflexión, aunque no el final del camino. Representantes de la organización sostuvieron que, si no se aborda de raíz, el odio seguirá extendiéndose.

En su respuesta, UC Berkeley afirmó contar con procesos para revisar los incidentes y reiteró su compromiso de combatir cualquier forma de odio en el campus, de manera similar a las preocupaciones expresadas por abogados que denuncian que el sistema de libertad condicional de California ignoró advertencias de seguridad.

Según la Liga Antidifamación (ADL), el entorno para los estudiantes judíos en UC Berkeley recibió una calificación de “B” para el año 2026, lo que representa una mejora respecto a años anteriores.

El incidente ocurre en un contexto donde el gobierno del presidente Trump está intensificando las medidas contra el antisemitismo en todo el país, incluyendo la creación de un grupo de trabajo especial en el Departamento de Justicia.

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