Utah — 24 de marzo de 2026 (hora de Nueva York) — Una mujer de Utah enfrenta cargos de secuestro tras llevarse a un niño de 11 años a su casa con el fin de obligarlo a pedirle perdón a su hijo.

La sospechosa fue identificada como Shannon Tufuga, de 40 años. Según el acta de acusación, la mujer buscó al niño —quien presuntamente acosaba a su hijo con autismo— y lo obligó a subir al vehículo sin el consentimiento de su familia. El incidente refleja reacciones extremas por parte de padres, de manera similar al caso del padre que disparó a un presunto abusador de su hija en Arkansas recientemente.

Retención en el hogar y amenazas

La mujer llevó al menor a su casa en Provo y lo retuvo allí hasta que el niño se disculpó.

Tras la disculpa, el incidente no terminó. El informe policial indica que la sospechosa continuó con las amenazas, mencionando que su esposo podría agredir físicamente a la víctima. Este es un elemento común en los procesamientos por conspiración para el secuestro destinados a ejercer presión o venganza personal.

Posteriormente, el niño fue llevado de regreso a su hogar.

Consecuencias psicológicas duraderas

Según los documentos judiciales, el incidente sumió a la víctima en un estado de estrés prolongado, manifestando alta ansiedad y la necesidad de alterar sus rutinas diarias. Estas secuelas psicológicas son tan graves como las observadas en el caso del ocultamiento de casos de abuso infantil ocurrido en varios distritos escolares durante años.

Cargos criminales

Las autoridades presentaron los siguientes cargos:

  • Secuestro infantil
  • Abuso infantil grave

Ambos delitos se clasifican como de segundo grado, después de que los fiscales ajustaran la gravedad inicial por razones de interés de justicia. Anteriormente, la opinión pública también se vio sacudida por el caso de una madre sentenciada a cadena perpetua debido a actos que pusieron en peligro directo la vida de sus hijos.

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