Camionero muere en tiroteo frente a Cuba; familia dice que seguía una “misión obsesiva” por la libertad
Michel Ortega Casanova, un camionero que residió en Estados Unidos por más de 20 años, se encuentra entre las cuatro personas fallecidas después de que las fuerzas de guardafronteras de Cuba abrieran fuego contra una lancha rápida. El incidente ocurrió frente a Cayo Falcones, aproximadamente a una milla náutica de la costa, en una embarcación registrada en Florida.
Según su hermano, Misael Ortega, Casanova se había embarcado en un “viaje obsesivo y temerario” en busca de la libertad para Cuba. La familia desconocía por completo sus planes, lo que dejó a su madre devastada al recibir la noticia. El señor Casanova deja atrás a su madre, dos hermanas —una de las cuales aún reside en Cuba— y una hija embarazada.
Desarrollo de los hechos
Las autoridades cubanas informaron que la embarcación presuntamente violó sus aguas territoriales en lo que calificaron como un intento de “infiltración armada”. Durante el enfrentamiento, otras seis personas resultaron heridas y la parte cubana afirmó que en el barco se hallaron fusiles de asalto, pistolas y cócteles molotov.
Otros dos hombres a bordo, Amijail Sánchez González y Leordan Enrique Cruz Gómez, figuran en la lista de buscados por Cuba bajo acusaciones de terrorismo. Otro individuo, Duniel Hernández Santos, fue detenido en territorio cubano por su presunta participación en el apoyo al grupo armado, aunque las autoridades no han confirmado si se encontraba físicamente en la lancha.
La embarcación, una Pro-Line de 1981, desapareció de una marina en los Cayos de Florida antes de verse involucrada en el suceso. El Buró Federal de Investigaciones (FBI) interrogó al propietario del barco, quien no es considerado sospechoso en el caso.
Reacción de los Estados Unidos
El Secretario de Estado, Marco Rubio, declaró que Estados Unidos recopilará información de manera independiente sobre el incidente. Indicó que la Guardia Costera estadounidense y el Departamento de Seguridad Nacional están llevando a cabo investigaciones para esclarecer exactamente qué sucedió.
James Uthmeier, jefe de gabinete del gobernador de Florida, hizo un llamado a una investigación exhaustiva, mientras que el congresista Carlos A. Gimenez criticó al régimen de La Habana y exigió responsabilidades claras. Cuba continúa afirmando que el tiroteo fue una acción para proteger su soberanía nacional, y las investigaciones siguen en curso por ambas partes.
