Actualizado el 09/04/2026 – 21:29 (hora de Nueva York)

El fenómeno de El Niño muestra señales de formación con una probabilidad del 61% entre los meses de mayo y julio, según las previsiones del Servicio Meteorológico Nacional – Centro de Predicción Climática.

Los científicos estiman que existe un 25% de posibilidades de que este sistema se convierta en un episodio de El Niño “muy fuerte”, lo que intensifica el monitoreo constante de las fluctuaciones climáticas globales.

Este desarrollo ocurre inmediatamente después de que finalizara La Niña, marcando el inicio de una fase de transición en el ciclo climático ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), el sistema que oscila entre los estados cálido (El Niño) y frío (La Niña).

El Niño se forma cuando los vientos alisios se debilitan, provocando que el agua cálida se acumule de manera inusual en la zona central y oriental del Océano Pacífico.

Este fenómeno suele tener un impacto generalizado en el clima mundial, exponiendo a millones de personas a lluvias intensas prolongadas y riesgo de inundaciones repentinas graves. En el estado de California, El Niño suele aumentar la probabilidad de inviernos húmedos, provocando en ocasiones situaciones críticas como el rescate de personas sin hogar en Los Ángeles de las corrientes de inundación, aunque los resultados reales suelen ser variables.

Los datos históricos muestran que desde 1950 solo se han registrado unos pocos episodios de El Niño fuertes o muy fuertes. En algunos casos, a pesar de su alta intensidad, no se produjeron las precipitaciones esperadas.

Los expertos señalan que el sistema actual presenta una mayor cantidad de agua cálida que en periodos anteriores, acompañada de señales de fuertes vientos del oeste y fuertes tormentas este fin de semana, lo que aumenta las posibilidades de desarrollo.

Sin embargo, los científicos recalcan que aún es demasiado pronto para ofrecer pronósticos específicos para el próximo invierno.

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