Se estima que unos 800 petroleros pertenecientes a la "flota en la sombra" operada por Rusia han navegado a través del canal de la Mancha, aumentando las alertas sobre el riesgo de un enfrentamiento militar en aguas de la OTAN. Esta actividad se produce en un contexto de alta tensión entre Rusia y la OTAN.
La Real Armada británica está intensificando el seguimiento de los buques sancionados por Estados Unidos y sus aliados mientras transitan por una de las rutas marítimas más transitadas del mundo. Las estrictas medidas de vigilancia buscan garantizar la seguridad regional y el cumplimiento de las normativas internacionales.
Detalles de los casos monitoreados
Este mes, los buques Rigel, Hyperion y Kousai fueron rastreados mientras transportaban crudo bajo sanciones. El Rigel, con bandera de Camerún y 885 pies de eslora, partió del puerto ruso de Primorsk el 2 de febrero con aproximadamente un millón de barriles de petróleo, valorados en unos 55 millones de dólares. A pesar de las sanciones del Reino Unido, la Unión Europea y Canadá, el buque mantiene el derecho de “paso inocente” según el derecho marítimo internacional.
El buque Kousai, con bandera de Sierra Leona, también partió del puerto de Ust-Luga el mismo día y se le exigió presentar pruebas de seguro en un plazo de 24 horas. Por su parte, el Hyperion, sancionado por EE. UU., cambió su bandera tras entregar petróleo a Venezuela en un intento de ocultar su propiedad.
Vigilancia ampliada y advertencias de expertos
Además de los petroleros, la Real Armada británica siguió de cerca recientemente a un submarino ruso de la clase Kilo mientras cruzaba el canal de la Mancha en una misión coordinada con la OTAN que duró tres días. El Ministerio de Defensa británico informó que ha solicitado pruebas de seguro a más de 600 buques sospechosos desde octubre de 2024.
El profesor Michael Clarke señaló que no se puede descartar la posibilidad de un enfrentamiento militar marítimo este año en el canal de la Mancha o el mar del Norte si el Reino Unido y sus aliados endurecen las medidas contra los buques rusos. Estados Unidos también ha tomado acciones propias, incautando al menos siete buques vinculados a transacciones petroleras sancionadas desde diciembre de 2025.
La situación sigue siendo monitoreada de cerca en el marco del prolongado conflicto entre Rusia y Ucrania, lo que subraya la complejidad y tensión de las operaciones marítimas en la región.
