Irán se prepara para adquirir misiles de crucero supersónicos de China
Según fuentes internacionales, Irán está cerca de firmar un acuerdo para comprar misiles de crucero antibuque supersónicos CM-302 de China. Esta medida se produce en un contexto de escalada de tensiones, mientras Estados Unidos aumenta la presión naval en la región de Oriente Medio y advierte sobre medidas militares si Teherán no llega a un nuevo acuerdo nuclear.
El misil CM-302, fabricado por la Corporación China de Ciencia e Industria Aeroespacial (CASIC), está considerado una de las armas antibuque más avanzadas del mundo. Con un alcance de unos 290 km, capacidad de vuelo a baja altitud y una velocidad extremadamente alta, este tipo de misil puede evadir los sistemas de defensa aérea modernos y es capaz de hundir grandes buques de guerra como portaaviones o destructores.
Capacidad de ataque y cambio en el equilibrio militar
Los expertos señalan que, si este acuerdo se concreta, la capacidad ofensiva de Irán se fortalecerá significativamente, creando una amenaza directa para la fuerza naval estadounidense en la región. Danny Citrinowicz, experto del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel, afirmó:
"Esto sería un punto de inflexión si Irán tuviera capacidad hipersónica para atacar buques de guerra en la región, porque este tipo de misil es muy difícil de interceptar."
Contexto de las negociaciones y reacciones de las partes
Las conversaciones sobre este acuerdo se han prolongado durante al menos dos años, pero el proceso de negociación se aceleró tras el reciente conflicto entre Irán e Israel. Se informa que el viceministro de Defensa iraní, Massoud Oraei, viajó a China para acelerar la finalización del acuerdo y reponer las existencias de armas disminuidas tras los ataques aéreos.
Mientras los funcionarios iraníes afirman que este es un momento oportuno para recurrir a acuerdos militares con aliados, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino ha declarado no tener conocimiento de estas negociaciones. Si se confirma, sería el mayor acuerdo militar entre ambos países, contraviniendo los esfuerzos de embargo de armas internacionales previamente impuestos a Teherán.
Paralelamente a las acciones de Irán, Estados Unidos sigue reforzando su presencia militar al desplegar el portaaviones USS Gerald R. Ford en la región. El presidente Trump emitió una advertencia sobre la posibilidad de una acción militar, mientras Teherán declaró que cualquier ataque contra ellos provocaría represalias feroces dirigidas a las tropas y aliados estadounidenses.
Además de los misiles antibuque, Irán también estaría negociando la compra de sistemas de defensa aérea y equipos antisatélite de China. La situación en la región sigue siendo vigilada de cerca, ya que las partes involucradas mantienen posturas firmes y no hay señales de que la tensión disminuya.