El líder norcoreano, Kim Jong Un, entregó nuevos rifles de francotirador a altos funcionarios del partido y del ejército tras el Congreso del Partido del Trabajo, de una semana de duración, en Pionyang. Al mismo tiempo, las imágenes de su hija empuñando un arma en un campo de tiro captaron la atención en medio de las especulaciones sobre su sucesión.

Según la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA), Kim entregó las armas a los altos líderes el viernes, calificándolas como un símbolo de "confianza absoluta" y un reconocimiento a su compromiso durante los cinco años transcurridos desde el congreso anterior en 2021.

Las imágenes publicadas por los medios estatales muestran a la joven Kim Ju Ae, de aproximadamente 13 años, vistiendo una chaqueta de cuero marrón similar a la de su padre, sosteniendo un arma en un campo de tiro mientras sale humo del cañón. Su primera aparición pública fue en noviembre de 2022 durante una prueba de misiles de largo alcance y, desde entonces, ha acompañado a su padre en diversos eventos militares, fábricas e incluso en una visita a Pekín en septiembre.

La KCNA también confirmó que Kim Yo Jong, hermana de Kim Jong Un, ocupa el cargo de directora encargada de asuntos generales del Comité Central del Partido tras su ascenso en el congreso. Este nuevo título sugiere una expansión de su papel en la gestión interna y administrativa del partido.

El Congreso del Partido del Trabajo, el evento político más importante de Corea del Norte que se celebra cada cinco años, concluyó el miércoles tras siete días de sesiones. Durante el mismo, Kim reafirmó sus planes de acelerar el desarrollo del arsenal nuclear y mantener una postura firme ante Corea del Sur, dejando abierta la posibilidad de diálogo con Estados Unidos si Washington cambia sus condiciones respecto a la desnuclearización.

Autoridades y expertos de Corea del Sur siguen de cerca el congreso en busca de señales de que Kim se esté preparando para transferir el poder a la cuarta generación de la familia. La agencia de inteligencia de Seúl estimó a principios de este mes que Kim está cerca de designar a su hija como sucesora, aunque no ha habido un anuncio oficial y los estatutos del partido exigen que los miembros tengan al menos 18 años.

En el informe de evaluación del congreso, los medios estatales norcoreanos destacaron que las reuniones "sentaron una base sólida para la gloriosa sucesión y desarrollo del partido", una frase que muchos expertos interpretan como una señal indirecta sobre los planes a largo plazo del líder de Pionyang.