Según fuentes de seguridad regionales, el ataque ocurrió en un contexto de escalada de tensiones militares entre Irán y Estados Unidos e Israel. Se lanzaron varios misiles hacia Qatar, de los cuales al menos uno cayó en el área de la base Al Udeid, que alberga un centro de operaciones aéreas clave para EE. UU. en la región del Golfo.
Las autoridades qataríes y fuentes militares informaron que los sistemas de defensa interceptaron algunos proyectiles; sin embargo, uno logró impactar el recinto de la base. Los reportes preliminares confirman que no hubo bajas entre los soldados estadounidenses, de manera similar a lo ocurrido en el ataque con misiles iraníes en la zona de Juffair anteriormente.
La Base Aérea Al Udeid, situada cerca de la capital qatarí, Doha, es la sede del puesto de mando avanzado del Mando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) y el núcleo de coordinación para diversas operaciones militares de EE. UU. en Medio Oriente.
El ataque se produce mientras Irán intensifica sus represalias tras los ataques aéreos estadounidenses e israelíes contra objetivos en territorio iraní en días recientes.
Actualmente, las autoridades de Estados Unidos y Qatar continúan evaluando la magnitud de los daños y monitoreando la posibilidad de nuevas oleadas de ataques.
