El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que el régimen iraní es una “amenaza existencial” para Israel, en un discurso a la nación tras los ataques aéreos coordinados entre Israel y Estados Unidos contra objetivos en Irán.

“A este régimen terrorista asesino no se le debe permitir poseer armas nucleares, algo que podría amenazar a toda la humanidad”, afirmó Netanyahu. Sostuvo que la acción conjunta permitirá que “el valiente pueblo iraní tome las riendas de su propio destino”.

El discurso se produjo mientras Israel ponía al país en estado de alerta máxima y las sirenas sonaban en varias zonas, incluida Tel Aviv, en medio de una serie de respuestas de Irán. Los informes iniciales registraron al menos una explosión en Tel Aviv, aunque no hay información oficial sobre víctimas hasta el momento.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron la destrucción de “cientos” de objetivos militares iraníes, incluidos lanzadores de misiles en el oeste del país. La campaña, denominada “Operación León Rugiente”, tiene como objetivo debilitar la capacidad militar de Teherán y eliminar las amenazas a largo plazo contra Israel.

Según las fuentes, el plan fue preparado durante meses y el momento del ataque se eligió mientras altos funcionarios iraníes se encontraban reunidos.

Mientras tanto, el ejército iraní afirmó haber lanzado “decenas” de drones de ataque (UAV) contra Israel. Estos dispositivos requieren varias horas para alcanzar sus objetivos. En ocasiones anteriores, la mayoría de los drones fueron interceptados antes de entrar en el espacio aéreo israelí.

También se cree que Irán ha atacado activos militares estadounidenses en la región, incluidos objetivos en Baréin, donde se informa que un misil alcanzó una base de la Armada de los Estados Unidos.

Netanyahu acusó a los líderes iraníes de intentar “ganar tiempo” mediante negociaciones mientras continúan restaurando sus capacidades nucleares y de misiles. Israel ha movilizado a unos 70.000 reservistas.

El Consejo de Seguridad Nacional de Israel advirtió sobre el aumento del riesgo de ataques contra ciudadanos y objetivos judíos en el extranjero.

La escalada de tensiones marca un nuevo punto de inflexión en la confrontación directa entre Israel, Estados Unidos e Irán en la región de Oriente Medio.